Salud general del pie

El cuidado del pie es fundamental para mantener una buena calidad de vida: caminar, correr, estar de pie, disfrutar del deporte o simplemente desplazarnos sin dolor depende en gran medida de tener unos pies sanos. 

En esta guía analizamos cuatro de las afecciones más comunes —desde uñas encarnadas hasta alteraciones estructurales como el pie plano o el pie cavo—, explicando sus causas, síntomas, prevención y tratamiento. Conocerlas puede ayudarte a detectar los primeros signos y acudir al especialista a tiempo.

Uñas encarnadas: causas, prevención y tratamiento

¿Qué es una uña encarnada?

La uña encarnada (onicocriptosis) ocurre cuando el borde de la uña crece dentro de la piel adyacente del dedo del pie, provocando dolor, inflamación, enrojecimiento y, en muchos casos, infección.

Causas comunes

  • Corte inadecuado de las uñas (muy cortas o en forma de “u”)
  • Uso de calzado estrecho o mal ajustado que presiona los dedos
  • Deformidades del pie (dedos en martillo, juanetes)
  • Traumatismos repetidos (corredores, deportistas)
  • Factores genéticos que predisponen a la forma de uña curva o gruesa
  • Enfermedades como diabetes o problemas vasculares que afectan la piel y la uña

Prevención

  • Corta las uñas de los pies rectas, sin rebajar los bordes en forma de “u”, para que la uña tenga espacio de crecimiento.
  • Usa calzado cómodo, con punta amplia que deje espacio a los dedos.
  • Mantén buena higiene del pie y sécalo bien, sobre todo entre los dedos.
  • Evita el trauma repetido (por ejemplo, al correr, saltar o usar zapato inadecuado).
  • Si tienes deformidades en los dedos o juanetes, consulta con el podólogo para valorar la corrección o uso de ortesis.
  • Acude al podólogo de rutina al menos una vez al año si tienes factores de riesgo (diabetes, vasculares).

Tratamiento

  • En fases iniciales, los cuidados domiciliarios pueden ayudar: baños de agua tibia con sal, levantar el borde encarnado suavemente, aplicar antiséptico.
  • Si hay infección o dolor que no cesa, acudir al podólogo: puede requerir limpieza profesional, retirada del fragmento de uña encarnada, y en algunos casos  intervención quirúrgica para eliminar parte de la uña (matriz) y evitar recurrencias.
  • Uso de calzado adecuado, y en casos de deformidades asociadas, ortesis personalizadas o férulas.
  • En ocasiones, tenemos que completar el estudio con ecografia/radiografía para descartar lesiones óseas o de tejido conectivo bajo la lámina ungueal.
  • En la clínica, se pueden utilizar técnicas mínimamente invasivas con anestesia local, y recuperación rápida.

Pie diabético: 

El pie diabético es una complicación grave de la diabetes causada por el daño en los nervios y la mala circulación, que reduce la sensibilidad y dificulta la cicatrización de heridas. 

 

Esto hace que pequeñas lesiones puedan pasar desapercibidas, infectarse rápidamente y evolucionar hacia úlceras, infecciones profundas e incluso amputaciones si no se tratan a tiempo. 

 

Sus síntomas más comunes son:

  • Incluyen hormigueo 
  • Entumecimiento
  • Sequedad extrema 
  • Cambios de color y aparición de heridas que no cicatrizan. 

 

La prevención se basa en:

 

  • Control de la glucosa, 
  • La revisión diaria de los pies, 
  • Uso de calzado adecuado 
  • Revisiones podológicas periódicas, 

 

ya que una detección temprana es clave para evitar complicaciones graves.

 

Hongos y verrugas plantares: diferencias y soluciones

Diferencias clave

  • Los hongos en los pies (Tiña pedis o “pie de atleta”) afectan la piel entre los dedos o la planta, provocando descamación, picor, enrojecimiento y a veces mal olor.
  • Las verrugas plantares (causadas por el Verruga plantar / virus del papiloma humano) aparecen como pequeños “bultos” endurecidos en la planta del pie, con puntos negros (capilares trombosados) en su superficie y se pueden tornar dolorosas al caminar.

Soluciones para hongos

  • Mantén los pies limpios y secos, cambia calcetines diariamente, usa calzado ventilado.
  • Aplica tratamientos antifúngicos tópicos (cremas, sprays) según indicación médica.
  • Evita andar descalzo en espacios públicos húmedos (piscinas, duchas compartidas).
  • En casos persistentes o recurrentes, acudir al podólogo que puede combinar tratamiento tópico, raspado de la piel engrosada o incluso antifungico oral.

Soluciones para verrugas plantares

  • El diagnóstico requiere que el podólogo confirme si se trata de verruga plantar y no callo.
  • Tratamientos comunes: Crioterapia (congelación), ácido salicílico, láser, microcirugía de la lesión.
  • Es importante tratar la causa (virus) y reducir la presión sobre la lesión (uso de talonetas, descompresión).
  • Usar calzado y calcetines que permitan respirar y evitar la propagación a otros pies.

Pie plano vs. pie cavo: diagnóstico y cuidados

¿Cuál es la diferencia?

  • El Pie plano se caracteriza por una disminución o ausencia del arco plantar; el pie contacta más con el suelo.
  • El Pie cavo, por el contrario, presenta un arco plantar excesivamente alto, lo que genera una carga mayor en talón y antepié.

Diagnóstico

  • Evaluación podológica mediante exploración clínica, análisis de la pisada, huella plantar (baropodometría).
  • En algunos casos se utilizan radiografías, escáner o estabilometría para valorar la biomecánica global.
  • Es clave distinguir si la alteración es flexible (el arco se reduce al estar de puntillas) o rígida (no cambia).

 

Cuidados y tratamiento

Para pie plano:

  • Uso de plantillas personalizadas que apoyen el arco y redistribuyan la carga.
  • Ejercicios de fortalecimiento del tibial posterior, músculos del pie y tobillo (por ejemplo, recoger objetos con los dedos del pie).
  • Calzado estable, con buena sujeción del talón, evitando excesivas pronaciones.
  • En casos severos o sintomáticos: valoración quirúrgica en la unidad de cirugía del pie.

Para pie cavo:

  • Plantillas que amortigüen la carga en talón y antepié, y mejoren la alineación.
  • Calzado con amortiguación extra en talón y antepié, evitando tacones altos.
  • Ejercicios para flexibilizar el pie, estirar el tendón de Aquiles y los músculos de la parte posterior de la pierna.
  • En casos de molestias frecuentes (esguinces, metatarsalgias) o alteraciones en dedos en martillo, consultar con el podólogo que puede valorar otras opciones de tratamiento.

Cuándo acudir al podólogo

  • Dolor persistente al caminar o estar de pie muchas horas.
  • Desgaste desigual del calzado, dedos en martillo, juanetes.
  • Alteraciones en la pisada que provocan molestias en rodillas, caderas o columna.

Conclusión

La salud de tus pies debe ocupar un lugar prioritario: de ellos depende gran parte de tu movilidad, confort y bienestar. En la Clínica del Pie Pérez&Marcelo, en Badajoz, tenemos equipos especializados en diagnóstico, biomecánica, cirugía y podología infantil para ofrecerte un tratamiento integral. 

Si tienes alguno de los síntomas descritos —uñas encarnadas, dolor en el talón, infecciones cutáneas o alteraciones en el arco del pie— te animamos a pedir cita y cuidar tus pies para evitar complicaciones.
Recuerda: un pie sano es base de una vida activa y sin dolor.

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